“No hay persona
alguna que tenga que pensar tanto, en tan poco tiempo y a tanta velocidad como
un futbolista cuando enfrenta el arquero y este lo mira a los ojos.” - Osvaldo Soriano
El descenso
suele considerarse como una de las grandes derrotas deportivas que pueden
ocurrir en el fútbol. Producto de esta consideración, cuando un club tiene la
mala fortuna de atravesar por tan doloroso momento, la caída suele ser
estrepitosa. Aparecen problemas institucionales, los sponsors retiran el apoyo
y los presupuestos se achican, los jugadores y cuerpos técnicos se van por la
puerta de atrás y hay mal clima por parte de los hinchas. En este sentido, los
cuadros que han sabido transitar la Primera División pero que han perdido el
honor de jugar en dicha categoría, tienen bajones terriblemente pronunciados,
que se concretizan en el terreno deportivo con descensos hasta divisionales
impensadas para sus historias.
Luego de estar
en la elite, son pocos los cuadros que logran mantenerse competitivos
deportivamente y ordenados a nivel institucional y económico. Y por el
contrario, son varios los casos en los cuales luego de estar en lo más alto del
fútbol nacional y con la posterior pérdida de ese privilegio, la crisis dice
presente de la forma más cruda, produciendo el retroceso en muchos e
importantes casilleros.
Son ejemplos emblemáticos el Deportivo
Español y Talleres de Córdoba.
El conjunto de la colectividad española se
mantuvo en Primera hasta la temporada 1997-98, cuando bajó al Nacional B. Jugó
dos años en esa categoría y descendió a la Primera B Metropolitana. Con un
regresó fugaz en la 2002-03 al Torneo Nacional, nuevamente cayó a la tercer
categoría del fútbol de AFA para la campaña 2003-04 y retrocedió aún mas a
mediados de 2011 cuando descendió a la Primera C. Al finalizar la temporada
2011-12, tuvo que revalidar su categoría en un desempate contra Luján, en pos
de no bajar a la D, la última división del fútbol argentino.
La “T” cordobesa, campeón de la Copa
Conmebol en 1999, por su parte, descendió de Primera en la temporada 2003-04 y
del Nacional B rumbo al Torneo Argentino “A” en la 2008-09, categoría a la cual
nunca hubiese contemplado llegar por su pasado reciente y por su magnitud como
institución.
Este camino que
han atravesado estos dos clubes, es fácilmente reconocible y extensible al
andar de muchos otros cuadros, donde Gimnasia y Tiro de Salta emerge como uno
de los paradigmas.
Su época
dorada del fútbol radica en las dos participaciones en Primera durante la
década del noventa (1993-94 y 1997-98). Posterior a esto, su tobogán fue
vertiginoso. Descendió al Nacional B, donde jugó dos temporadas. La 2000-02 lo
encontró militando en el Argentino “A” y partir de la 2004-05 su participación
se dio en el Argentino B.
Regresó
al Argentino A en la 2011/12, en lo que puede considerarse el puntapié inicial para
la reconstrucción institucional, deportiva e histórica.
Actualmente, el “Albo”, está
realizando una campaña por demás interesante, consecuente con en esa senda de
retorno a aquellos tiempos de gloria.
De la mano de la
conducción técnica de Alfredo “Tano” Riggio, Gimnasia y Tiro de Salta es el
líder absoluto de la Zona Norte del Torneo Argentino A con 35 puntos, como
consecuencia de 11 victorias, 2 empates y 2 derrotas. Es el equipo con más
unidades de todo el certamen (incluso incluyendo a la Zona Sur), como así
también es el conjunto más goleador (28 goles) y con la valla menos vencida (10
goles, junto a Santamarina de Tandil). Su delantera es de las más temibles y
poderosas del certamen. Con nombres del calibre experiencia como los de Iván
Agudiak y Leandro Zarate, sumado al aporte desde el banco de Henry Saez,
invitan a la gente del “Millonario salteño” a soñar con el titulo y el ascenso
al Nacional B.
Gimnasia y Tiro
le sacó 10 puntos de diferencia a su escolta, San Jorge de Tucumán y 15
unidades a Central Córdoba de Santiago del Estero, último equipo de la zona
ubicado en puestos de clasificación al Endecágonal Final.
Por presupuesto,
jugadores, historia e hinchada, y también por ser Salta una plaza del interior
tremendamente futbolera, el objetivo es subir de división.
¿Podrá Gimnasia
y Tiro ser campeón y cumplir con las aspiraciones trazadas y con su
historia? ¿Podrá ser el “Albo” la
institución que deposite nuevamente a Salta en los primeros planos del fútbol
argentino?
Por lo pronto,
el equipo goza de un presente excelente. La incógnita esta planteada en términos
futbolísticos, respecto de si haber llegado a la cima del rendimiento en esta
etapa del campeonato es un factor positivo para saber hasta donde puede dar el
equipo y con ello hacerse aún mas fuerte o si esta cúspide obtenida será
contraproducente de cara a lo que se avecina, a raíz de la relajación y
excesiva confianza que puede generar haber cosechado tantos puntos.
Es un camino
arduo y de suma dificultad retomar la senda gloriosa de años pasados, pero
aquello que hace un tiempo parecía utópico o imposible, hoy empieza a ser real,
o al menos, soñable.
Publicado en: http://www.ascensototal570.com.ar/2012/11/salta-conmigo.html