“Hay quienes sostienen que el fútbol no tiene nada que ver con la vida
del hombre, con sus cosas más esenciales. Desconozco cuánto sabe esa gente de
la vida. Pero de algo estoy seguro: no saben nada de fútbol”
Eduardo Sacheri.
Pasó la 37° fecha del Nacional B y
dejó mucha tela para cortar. River y Rosario Central fueron las grandes
decepciones. Perdieron sus partidos contra rivales a priori accesibles y
desperdiciaron la oportunidad de sacar una diferencia importante en la recta
final del torneo. Instituto y Quilmes fueron los cuadros que mejor quedaron parados
luego del pasado fin de semana. Con sus victorias, lograron revitalizar sus
ilusiones y expectativas, insertándose nuevamente de lleno en la pelea por los
ascensos directos, como así también por el titulo de campeón.
Se viene la última jornada de la
segunda categoría de nuestro querido futbol argentino. Sin lugar a dudas, la más
crítica y emocionante que haya tenido en toda su historia. No sólo por lo que está
puesto en juego. Sino además por el peso histórico y simbólico que tienen las
instituciones que integran la contienda.
La pelota rodará por las canchas en
simultáneo. Todos los partidos se jugarán a las 15 horas del día
sábado. River recibirá a Almirante Brown. Instituto, en Alta Córdoba,
jugará frente a Ferro. Central dirimirá su suerte en San Juan contra
Desamparados, que lucha por no retornar al Torneo Argentino A. Quilmes visitará
a Guillermo Brown en Puerto Madryn, que presentará un equipo alternativo, ya
que inevitablemente, disputará una promoción por no descender.
“El Millonario” y “La Gloria”
encaran sus encuentros finales con 70 puntos cada uno. “Canallas” y
“Cerveceros” llegan a la instancia clave con 69 unidades.
En caso de
igualdad de puntos entre el primero y el segundo, no habrá partido desempate y
será campeón quien tenga mejor diferencia de gol. En ese sentido, es preciso
decir que River tiene +36, Instituto acumula +31, Quilmes posee +39 y Central +17.
El mismo criterio se aplicará en caso de que haya igualdad de puntos entre el
tercero y el cuarto para definir su lugar en promoción.
Si se produce igualdad entre tres o
cuatro equipos en la parte más alta de la tabla, no se utilizará la diferencia
de gol para definir los ascensos y el campeón. Se jugará un triangular o
cuadrangular de desempate, según corresponda a la cantidad de clubes empatados,
donde el que más puntos haga mas puntos será campeón y ascenderá
directo, mientras que el segundo que más puntos haga, subirá también
directamente. El tercero -y el cuarto, en caso de haberlo- jugarán la
promoción. En caso de igualdad de puntos, cuenta la diferencia de gol del triangular
o del cuadrangular, no la de la temporada regular.
Frente a este
panorama de combinaciones, puede pasar cualquier situación. Todo está abierto y por definirse. La
incertidumbre y los nervios que se evidenciaron en la semana, se trasladarán e inundarán
los estadios y los campos de juego. Radios pegadas a las orejas, uñas mordidas,
casi destrozadas y mil cabalas infalibles empleadas religiosamente, colorearán
cada una de las tribunas.
Pasiones
futboleras al palo. ¿Aguantarán
los corazones? Al menos hasta que hasta que los árbitros decreten el
final, supongo que si.
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