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martes, 4 de diciembre de 2012

Salta conmigo


“No hay persona alguna que tenga que pensar tanto, en tan poco tiempo y a tanta velocidad como un futbolista cuando enfrenta el arquero y este lo mira a los ojos.” - Osvaldo Soriano                    


El descenso suele considerarse como una de las grandes derrotas deportivas que pueden ocurrir en el fútbol. Producto de esta consideración, cuando un club tiene la mala fortuna de atravesar por tan doloroso momento, la caída suele ser estrepitosa. Aparecen problemas institucionales, los sponsors retiran el apoyo y los presupuestos se achican, los jugadores y cuerpos técnicos se van por la puerta de atrás y hay mal clima por parte de los hinchas. En este sentido, los cuadros que han sabido transitar la Primera División pero que han perdido el honor de jugar en dicha categoría, tienen bajones terriblemente pronunciados, que se concretizan en el terreno deportivo con descensos hasta divisionales impensadas para sus historias.

Luego de estar en la elite, son pocos los cuadros que logran mantenerse competitivos deportivamente y ordenados a nivel institucional y económico. Y por el contrario, son varios los casos en los cuales luego de estar en lo más alto del fútbol nacional y con la posterior pérdida de ese privilegio, la crisis dice presente de la forma más cruda, produciendo el retroceso en muchos e importantes casilleros.

Son ejemplos emblemáticos el Deportivo Español y Talleres de Córdoba.

El conjunto de la colectividad española se mantuvo en Primera hasta la temporada 1997-98, cuando bajó al Nacional B. Jugó dos años en esa categoría y descendió a la Primera B Metropolitana. Con un regresó fugaz en la 2002-03 al Torneo Nacional, nuevamente cayó a la tercer categoría del fútbol de AFA para la campaña 2003-04 y retrocedió aún mas a mediados de 2011 cuando descendió a la Primera C. Al finalizar la temporada 2011-12, tuvo que revalidar su categoría en un desempate contra Luján, en pos de no bajar a la D, la última división del fútbol argentino.

La “T” cordobesa, campeón de la Copa Conmebol en 1999, por su parte, descendió de Primera en la temporada 2003-04 y del Nacional B rumbo al Torneo Argentino “A” en la 2008-09, categoría a la cual nunca hubiese contemplado llegar por su pasado reciente y por su magnitud como institución.

Este camino que han atravesado estos dos clubes, es fácilmente reconocible y extensible al andar de muchos otros cuadros, donde Gimnasia y Tiro de Salta emerge como uno de los paradigmas.

Su época dorada del fútbol radica en las dos participaciones en Primera durante la década del noventa (1993-94 y 1997-98). Posterior a esto, su tobogán fue vertiginoso. Descendió al Nacional B, donde jugó dos temporadas. La 2000-02 lo encontró militando en el Argentino “A” y partir de la 2004-05 su participación se dio en el Argentino B.

Regresó al Argentino A en la 2011/12, en lo que puede considerarse el puntapié inicial para la reconstrucción institucional, deportiva e histórica.

Actualmente, el “Albo”, está realizando una campaña por demás interesante, consecuente con en esa senda de retorno a aquellos tiempos de gloria.

De la mano de la conducción técnica de Alfredo “Tano” Riggio, Gimnasia y Tiro de Salta es el líder absoluto de la Zona Norte del Torneo Argentino A con 35 puntos, como consecuencia de 11 victorias, 2 empates y 2 derrotas. Es el equipo con más unidades de todo el certamen (incluso incluyendo a la Zona Sur), como así también es el conjunto más goleador (28 goles) y con la valla menos vencida (10 goles, junto a Santamarina de Tandil). Su delantera es de las más temibles y poderosas del certamen. Con nombres del calibre experiencia como los de Iván Agudiak y Leandro Zarate, sumado al aporte desde el banco de Henry Saez, invitan a la gente del “Millonario salteño” a soñar con el titulo y el ascenso al Nacional B.

Gimnasia y Tiro le sacó 10 puntos de diferencia a su escolta, San Jorge de Tucumán y 15 unidades a Central Córdoba de Santiago del Estero, último equipo de la zona ubicado en puestos de clasificación al Endecágonal Final.

Por presupuesto, jugadores, historia e hinchada, y también por ser Salta una plaza del interior tremendamente futbolera, el objetivo es subir de división.

¿Podrá Gimnasia y Tiro ser campeón y cumplir con las aspiraciones trazadas y con su historia?  ¿Podrá ser el “Albo” la institución que deposite nuevamente a Salta en los primeros planos del fútbol argentino?

Por lo pronto, el equipo goza de un presente excelente. La incógnita esta planteada en términos futbolísticos, respecto de si haber llegado a la cima del rendimiento en esta etapa del campeonato es un factor positivo para saber hasta donde puede dar el equipo y con ello hacerse aún mas fuerte o si esta cúspide obtenida será contraproducente de cara a lo que se avecina, a raíz de la relajación y excesiva confianza que puede generar haber cosechado tantos puntos.

Es un camino arduo y de suma dificultad retomar la senda gloriosa de años pasados, pero aquello que hace un tiempo parecía utópico o imposible, hoy empieza a ser real, o al menos, soñable.

Publicado en: http://www.ascensototal570.com.ar/2012/11/salta-conmigo.html

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