"Algunos dirán que en fútbol solo
interesa ganar y otros, mas candidos, seguiremos pensando que si esto es un
espectáculo también importa gustar." - Jorge Valdano.
En tiempos vertiginosos y exitistas,
en donde lo rápido y lo efímero signan la vida del ser humano, podemos decir
sin miedo a equivocarnos, que el fútbol no escapa a esta lógica devoradora.
Proyectos de cuerpos técnicos e instituciones terminan estallando por los aires
rápidamente luego de un puñado de resultados adversos.
Para fortuna de los que amamos este
deporte, siempre emerge la saludable excepción, que viene a brindar cierta
cuota de esperanza e ilusión, ante un panorama que lejos de solucionarse,
profundiza cada vez más sus deficiencias. Desde el norte del litoral argentino,
viene tocando bocina y haciendo ruido el Club Mutual Crucero del Norte.
Las miradas no sólo están puestas en este club por su llamativo nombre,
fuertemente emparentado con la reconocida empresa de colectivos, sino que también
ha acaparado la atención del ambiente futbolístico producto de su historia
deportiva y su presente destacado.
Los días de
bonanza actuales, lejos están de ser una casualidad o una mera conjunción de
resultados regalados por el dios del azar. El hoy se ha ido edificando con el
correr de los años y el tiempo, con plan institucional, serio y constante, en
el cual el fútbol se enmarca y se respalda.
Crucero del Norte es un club
“joven”. Se fundó en 1989 y comenzó su andar disputando la Liga Posadeña de Fútbol.
Logró el ascenso al Torneo del Interior (Argentino C) en el 2005 y ese mismo
año se consagra campeón y sube a Torneo Argentino B. Se mantiene en dicha
divisional hasta el 2009, cuando da el salto a la tercera categoría del fútbol
organizado por AFA, el Torneo Argentino A. La irrupción en la escena grande del
futbol argentino se da luego de vencer en la Promoción, a mediados del año
pasado, a Guillermo Brown de Puerto Madryn.
El cuadro
“Colectivero” y su propósito, son cabales representantes del (tan pisoteado)
concepto del largo plazo y como lo demuestra su recorrido ascendente, viene a
paso firme y seguro.
La actualidad lo
encuentra en los primeros lugares de la tabla de posiciones del Nacional B.
Exceptuando a su
figura Fernando Márquez, que pasó a Belgrano de Córdoba, mantuvo la base que lo
depositó en la segunda categoría del balompié nacional. Continúan jugadores con
experiencia y con importante participación en los diferentes ascensos que
obtuvo el club, como Julio Gaona (Arquero, ex Rosario Central, Quilmes y
Olimpo), Gonzalo Del Bono (ex Atlético Rafaela), Gabriel Tomassini (También ex
“Crema”) y Carlos Marczuk (ex Instituto, Rafaela y Unión). Además, Pedro Dechat,
conductor y artífice de los últimos dos ascensos, sigue siendo el director
técnico.
Conjuntamente con toda la estructura
que lo sustenta, la cual hace las veces de base para que los logros deportivos
sean fruto del trabajo y no de contingencias aleatorias, el “Colectivero” tiene
otros condimentos que lo potencian como un hueso duro de roer para cualquier
equipo del Nacional B. Su estadio, inaugurado en 2003 y con capacidad para 12
mil espectadores, completa su aforo que cada vez que el equipo juega como
local. Si a esto le sumamos que el campo de juego tiene grandes dimensiones y
que habitualmente el termómetro marca elevadas las temperaturas en Misiones,
hacen que la plaza posadeña sea un reducto de gran dificultad para los cuadros
visitantes.
Con el torneo
recién comenzado, es difícil hacer un pronóstico respecto de cuales van a ser
las posibilidades reales sobre el final del campeonato para pelear por un
ascenso a Primera División. Pero de lo que si estoy seguro, es que tiene sus
cimientos erigidos con gran solidez, y lo que entusiasma a propios y extraños,
es que aún no construye su techo.
Publicado en:
http://www.ascensototal570.com.ar/2012/09/crucero-de-ilusiones.html