Un espacio para evacuar el ser...

domingo, 25 de noviembre de 2012

A pesar de todo vamo´ a volver


Acá en la cancha de Ferro,
sábado,
trato de matar la resaca.
Deliro sobre que pasaría si
el trompetista de la barra
escuchara a Chet Baker o Miles Davis
y decidiera introducir arreglos
jazzeros juntos con el loco del bombo
y el vago del redoblante.
Inspirado en la repentina necesidad
de creer en la coloroterapia,
imagino los efectos positivos
que tanto verde puede tener en mi hígado.

Dos viejos se encuentran
y se saludan.
Veo a los nenes jugar
al pie de los tablones.
Hay uno que le pega bien.
Pienso
y me distraigo
persiguiendo cosas como estas.
Trató de no pensar en la muerte
o al menos no pensar
en la resaca.

En la cancha
lo mismo de siempre.
Algo -o nada en realidad-
sucede
y empiezo a sospechar
que a nadie le importa.

En un costado de la popular,
lejos de la barra,
hablo con un tipo
que me hace acordar
al abuelo Enrique.

El abuelo
le decía siempre a mi viejo
"no vayas cerca de la barra".

El abuelo era de Caballito,
yo no.
El abuelo era de Ferro,
yo también.
 
Federico Carlos Llera - Poeta y amigo

jueves, 22 de noviembre de 2012

Se fue la primera


“El fútbol es un espacio donde se despliegan algunas de las operaciones narrativas mas pregnantes y eficaces para construir identidades.”[1]  - Pablo Alabarces              
                                                                             

El Torneo Argentino “A” seguirá su desarrollo vertiginoso y atrapante el venidero fin de semana. Los distintos equipos comenzarán rápidamente a desandar el camino de las revanchas, en lo que será la recta final por conseguir la tan anhelada clasificación.

A pesar de esta continuidad propuesta por el calendario, el fixture, ordenador y vector del certamen, nos señala que la primera rueda ya es historia. Transcurridas las once fechas iniciales, y con todos los cuadros habiéndose enfrentado entre sí, encontramos una linda excusa para parar la pelota, ponerla debajo de la suela (los más “líricos” pueden pisarla un poco) y realizar un análisis y recorrido de lo que aconteció en la Zona Sur del Torneo Argentino “A”.

A priori, en las vísperas del inicio de la temporada 2012/13, no se vislumbraban equipos como notorios candidatos. Si bien las diferencias presupuestarias son una realidad innegable y algunos clubes son poseedores de mayor historia y recorrido en el fútbol nacional que otros, el sentir que predominaba en la previa de la competencia era la paridad.

Las equivalencias se refrendaron y se corroboraron en la cancha. Tanto en lo futbolístico como en lo matemático no hubo grandes diferencias y ningún equipo logró erigirse con claridad por encima del resto.

Si nos remitimos a la tabla de posiciones, observamos que todos tienen oportunidades de pelear por una de las cinco plazas de privilegio que te permiten acceder al Endecagonal Final, torneo “petit” que galardonará a su campeón con el ascenso al Nacional B.

Deportivo Maipú de Mendoza es el líder de la zona con 22 puntos. Sus escoltas son Cipolletti y Santamarina de Tandil, con 19 puntos. Alvarado se coloca cuarto con 16 unidades y cierran el lote de los clasificados, Juventud Unida Universitario de San Luis y Rivadavia de Lincoln con 15 puntos (solo uno de ellos estaría entrando).

En la última colocación de la tabla se ubica Gimnasia de Concepción del Uruguay, con 10 unidades. Es decir, tan sólo 10 puntos separan al primero del duodécimo, y en el medio de ambos extremos, se sitúan el resto de las instituciones, todas muy pegadas entre sí, tanto en puntos como en rendimiento: Desamparados de San Juan (14), Racing de Olavarría (14), Unión de Mar del Plata (13), Brown de Puerto Madryn (12), una de las grandes decepciones tras su paso por la B Nacional la temporada pasada, y Defensores de Belgrano de Villa Ramallo (12).

Ningún cuadro pierde la ilusión y la esperanza de ser serio pretendiente a los puestos de clasificación, pero dada la coyuntura y los resultados, cualquier descuido o racha negativa puede depositarte raudamente en las posiciones bajas de la tabla y con esto comenzar a “coquetear” con el descenso.

El factor clave en esta primera tanda de partidos fue la localía. De dicha circunstancia podemos desprender lo parejo del campeonato. Jugar como visitantes y traerse “algo” de los viajes, se torno un ejercicio de suma complejidad y el grueso de los equipos encontró su fortaleza y su mayor cosecha de puntos en “casa”, siendo Cipolletti el máximo exponente de esta cuestión. Con la colecta de 16 puntos sobre 18 posibles en “La Visera”, hacen de Cipolletti uno de los grandes animadores del torneo como así también un serio competidor por los puestos clasificatorios y convierten al estadio “albinegro” en un reducto prácticamente inexpugnable para los rivales.

Se avizora un cierre de la Zona Sur electrizante y apretada. El despegue la harán los equipos que logren rescatar la mayor cantidad de puntos como visitante. Son estas unidades las que brindarán el plus y el diferencial a la hora de cerrar cuentas y hacer números.

Todo puede pasar en lo que vendrá. Queda una vuelta de tuerca más.



[1] Pablo Alabarces, “Peronistas, populistas y plebeyos. Crónicas de cultura y política.”

lunes, 19 de noviembre de 2012

Un Cuervo que vuela alto


“Todo equipo que trata bien el balón, trata bien al espectador.” - Jorge Valdano

En la temporada pasada, la Primera D encontró a su triunfador en Fénix. La institución de Pilar regresó a la Primera C rápidamente, categoría que había dejado hacía 365 días atrás.

Con la tranquilidad económica e institucional que por estos días existe a raíz de la presencia cercana de Cesar Mansilla en el fútbol profesional del club, el“Cuervo” busca que este ascenso obtenido no sea solamente una alegría fugaz y de circunstancia. Con el retorno a la cuarta divisional del fútbol argentino, la búsqueda reside en consolidar el nuevo renacer deportivo. Por un lado, sumando una buena cantidad de puntos para no penar en el final del campeonato con los promedios. Por el otro, trabajando y soñando con una campaña que le permita aspirar e ilusionarse con pelear por la gloria.

La institución de Pilar apunta todos los cañones a realizar un corte definitivo con el vaivén entre categorías al que viene expuesto en lo último años. Salió campeón de la “D” en la temporada 2004/05. Jugó en la “C” desde la 2005/06 hasta 2010/11, retornó a la última división de AFA y volvió a ascender en la última campaña.

En pos de la ansiada mantención de la categoría y con ello poder sentar una base donde proyectar y construir a futuro, se le dio continuidad a la base de jugadores que se coronó campeona de la Primera D: Héctor Santillán, Leonel Bargas, Javier Valenzuela, Joaquín Marcos, Lionel Fonzalida, Mariano Puch, Mariano Mittelman, Hugo Silva, entre otros. Trajo refuerzos importantes como Gonzalo Gil, ex delantero de River Plate en Primera División y Maximiliano Coceres, vencedor con Villa Dálmine del último torneo de la Primera C y mantuvo en la dirección técnica a Oscar Santángelo tras ser campeón.

El orden como club es un factor nodal en este camino rumbo a la estabilidad y es aquello que le permite ambicionar en esta temporada por metas más altas.

Una muestra de lo que Fénix busca ser y donde tiene puesto su horizonte es su estadio. El mismo, hecho a nuevo (fue reinaugurado en 2006), con capacidad para 10.000 espectadores, instalaciones excelentes y un campo de juego que salvo las inclemencias del tiempo, siempre se encuentra en optimas condiciones para jugar al fútbol, demuestran que la pretensión del “Cuervo” de Pilar en el mediano plazo (y porque no en el corto plazo también), es estar jugando en alguna divisional superior a las que supo transitar no hace mucho tiempo atrás.
 
El andar de este camino para nada sencillo en el difícil fútbol de estos tiempos, encuentra a Fénix peleando por el titulo y como serio candidato al ascenso. Sin desviarse de la premisa de asentarse en la “C”, las esperanzas de llegar por primera vez en su historia a la Primera B Metropolitana se mantienen intactas.

El viento sopla favorablemente. Es el momento de desplegar las alas y animarse a volar definitivamente. Y si por esas cuestiones (lindas y feas) que tiene el fútbol, las cosas no se salen como se pensaban, el ave mítica siempre resurgirá de sus cenizas.
 
 
 

Davides contra Goliats


“Éxito y felicidad no funcionan como sinónimos: hay gente exitosa que no es feliz y hay gente feliz que no necesita del éxito para serlo.” – Marcelo Bielsa

Que el fútbol se ha emparejado, no es un concepto nuevo e innovador. Hace un tiempo prolongado que esta noción ha sido puesta sobre la mesa de prácticamente cualquier debate futbolero.
 
Esta idea que circula en el imaginario colectivo futbolístico día a día, se ve refrendada por el fútbol argentino con el acontecer que se brinda en sus diversos verdes (y a veces no tan verdes) céspedes. En esta oportunidad, la corroboración se dio en el marco de la Tercera Ronda de la Zona Metropolitana de la Copa Argentina en lo referente a los equipos de Primera “D” y Primera “C”. En la edición del año pasado hubo destacados batacazos. Fueron paradigmáticos los casos del Deportivo Riestra, el club de la divisional más baja (Primera D) en llegar a la mayor instancia superior (32vos. de final), y el de Excursionistas (Primera C), que estuvo a punto de eliminar a Olimpo de Bahía Blanca (Primera División), cayendo derrotado en la serie de penales en los 16vos. de final. La nueva temporada de la Copa no pretende ser menos que su antecesora en cuanto a emociones e historias, y los golpes deportivos de resonancia no brillaron por su ausencia.

Haciendo las veces de “davides”contra “goliats”, con el valor agregado de hacerlo como visitantes, los clubes de la cuarta y quinta categoría del fútbol directamente afiliado a AFA han conseguido importantes logros contra los cuadros de la Primera B Metropolitana en lo que es el duro sendero rumbo a la gloria. La jornada eliminatoria nos dejo a Riestra (D) eliminando a Colegiales, El Porvenir (C) venciendo a Villa San Carlos, Claypole tachando a Atlanta, L.N. Alem (D) cargándose a Los Andes (BM), Liniers ganándole a Comunicaciones y Midland (C) derrotando a Barracas Central. Todos pisaron fuerte y en rodeo ajeno.

Más allá de que la paridad se erige como uno de los principales vectores del fútbol actual, nunca dejan de sorprender gratamente este tipo de triunfos, concebibles al nivel de hazaña si consideramos la historia de los clubes de las divisiones inferiores.

El ascenso argentino viene elevando su competividad año tras año. Cada vez son más los jugadores de categorías menores que se abren paso en divisiones superiores, incluso en Primera o en el exterior, y la Copa Argentina 2012/13 es una excelente muestra de las equivalencias deportivas imperantes. Es verdad que existe una diferencia (real) a nivel presupuestario e infraestructural, pero en el mano a mano, y cuando el árbitro pita el inicio del encuentro, se produce un borramiento asombroso (y saludable) de la distancia.

El triunfo de los más débiles en este tipo de campeonatos y partidos siempre nos sacan una sonrisa a los que somos enamorados y románticos de la redonda. A los soñadores despiertos con botines puestos, estas pequeñas gestas heróicas con tintes amateurs, nos trasladan y nos evocan a aquel fútbol donde los partidos terminaban al grito de“gol gana”.
 
 

jueves, 8 de noviembre de 2012

Hacía el Olimpo


"En Latinoamérica la frontera entre el fútbol y la política es vaga. Hay una larga lista de gobiernos que han caído o han sido derrocados después de la derrota del equipo nacional"  - Luis Suárez. [1]

Desde mediados del Torneo Clausura 2012 de Primera División, que la suerte de Olimpo de Bahía Blanca en la categoría elite del fútbol argentino estaba prácticamente echada. Las matemáticas estiraron la agonía (y también la esperanza) hasta las jornadas finales, pero la gesta de salvar del descenso al equipo del sur de la provincia de Buenos Aires era de inmensa dificultad.

Con el promedio asfixiando y apretando con toda su fiereza, donde el equipo daba pocas respuestas futbolísticas y con los hinchas al límite de su paciencia, desembarcó en la conducción técnica Walter Perazzo. El objetivo inmediato era intentar realizar un milagro y mantener al “Aurinegro” en la A, pero trascendiendo de este desafío urgente, la dirigencia optó por pensar a largo plazo y ofrecerle al entrenador quedarse como técnico aun si el equipo perdía la categoría. La propuesta, lamentablemente poco común en estas latitudes, intentaba comenzar a construir el proyecto de retorno de inmediato. La formula elegida era la planificación y el trabajo, sostenidos en el tiempo.

Finalmente Olimpo descendió a la B Nacional tras dos años de jugar en Primera y tal como se había acordado, Perazzo se mantuvo en el puesto. Con jugadores de las divisiones inferiores que ya habían comenzado su proceso de fogueo sumando minutos en la máxima categoría del balompié nacional, más la contratación de refuerzos de jerarquía para la divisional como Nereo Champagne, Iván Furios, Matías Villavicencio, Matías Soto Torres y Juan Ignacio Sánchez Sotelo, entre otros, sumado al arribo de jugadores que Perazzo conocía de su paso como director técnico de la Selección Argentina Sub-20 tales como Nahuel Benítez y Fernando Gutiérrez, se fue conformando un plantel y un grupo, acorde a los objetivos y lineamientos trazados desde la llegada del ex jugador de San Lorenzo al banco del cuadro bahiense.

Producto de haber comenzado a “jugar” este Torneo Nacional muchos meses antes de su inicio, abordándolo con serias y elaboradas pretensiones de campeonato y ascenso, es que el certamen encuentra a Olimpo peleando en los primeros puestos de la tabla de posiciones.

No es aleatoria ni azarosa la ubicación del conjunto sureño en la zona alta del campeonato. El equipo sabe a que juega y primordialmente, conoce como llevar a cabo la idea de fútbol construida durante un interesante e importante período. Fecha a fecha, va logrando plasmar en la cancha con mayor asertividad los conceptos desplegados y expuestos desde la conducción técnica. Con el valor agregado que tienen gracias a la localía, producto de las dimensiones reducidas del campo de juego, las tribunas cercanas al césped y las épocas del año donde el clima se torna muy hostil, establecen a Olimpo como uno de los grandes animadores del torneo y como un rival de sumo cuidado y peligrosidad para cualquier equipo.

Su historia reciente, su estirpe de equipo grande del fútbol del interior y su apuesta por un proyecto, determinan y postulan el gran objetivo/obligación de este año: el regreso.

Desde el 2002 a la fecha, Olimpo de Bahía Blanca logró subir a Primera División en tres ocasiones (2002, 2007 y 2010), pero ha perdido la categoría en igual cantidad de veces (2006, 2008 y 2012).

¿Será la temporada 2012/2013, con la apuesta por Perazzo y un plan a largo plazo, el puntapié inicial para una estabilidad deportiva e institucional? Las decisiones que va tomando la dirigencia, ¿Serán señales respecto de que el club va en vías de buscar un despegue que ya no conozca de nuevos aterrizajes? ¿O bien, cuando nuevamente la pelota pegué en el palo y salga, y el clamor popular reclame cabezas por los resultados negativos, todo volverá a foja cero y el exitismo, la inestabilidad y las decisiones apresuradas, tomarán el poder nuevamente?   

Esperemos que la bandera del largoplacismo se mantenga enarbolada en el Sur y se afiance como un bastión más de este camino que el fútbol argentino debe comenzar a transitar con mayor asiduidad, y que cada tanto encuentra saludables exponentes.




[1] Periodista centroamericano.  Fragmento extraído del libro “La Guerra del Fútbol”, de Ryszard Kapuscinky.

Crucero de Ilusiones


"Algunos dirán que en fútbol solo interesa ganar y otros, mas candidos, seguiremos pensando que si esto es un espectáculo también importa gustar." - Jorge Valdano.

En tiempos vertiginosos y exitistas, en donde lo rápido y lo efímero signan la vida del ser humano, podemos decir sin miedo a equivocarnos, que el fútbol no escapa a esta lógica devoradora. Proyectos de cuerpos técnicos e instituciones terminan estallando por los aires rápidamente luego de un puñado de resultados adversos.

Para fortuna de los que amamos este deporte, siempre emerge la saludable excepción, que viene a brindar cierta cuota de esperanza e ilusión, ante un panorama que lejos de solucionarse, profundiza cada vez más sus deficiencias. Desde el norte del litoral argentino, viene tocando bocina y haciendo ruido el Club Mutual Crucero del Norte. Las miradas no sólo están puestas en este club por su llamativo nombre, fuertemente emparentado con la reconocida empresa de colectivos, sino que también ha acaparado la atención del ambiente futbolístico producto de su historia deportiva y su presente destacado.

Los días de bonanza actuales, lejos están de ser una casualidad o una mera conjunción de resultados regalados por el dios del azar. El hoy se ha ido edificando con el correr de los años y el tiempo, con plan institucional, serio y constante, en el cual el fútbol se enmarca y se respalda.  

Crucero del Norte es un club “joven”. Se fundó en 1989 y comenzó su andar disputando la Liga Posadeña de Fútbol. Logró el ascenso al Torneo del Interior (Argentino C) en el 2005 y ese mismo año se consagra campeón y sube a Torneo Argentino B. Se mantiene en dicha divisional hasta el 2009, cuando da el salto a la tercera categoría del fútbol organizado por AFA, el Torneo Argentino A. La irrupción en la escena grande del futbol argentino se da luego de vencer en la Promoción, a mediados del año pasado, a Guillermo Brown de Puerto Madryn.

El cuadro “Colectivero” y su propósito, son cabales representantes del (tan pisoteado) concepto del largo plazo y como lo demuestra su recorrido ascendente, viene a paso firme y seguro.

La actualidad lo encuentra en los primeros lugares de la tabla de posiciones del Nacional B.

Exceptuando a su figura Fernando Márquez, que pasó a Belgrano de Córdoba, mantuvo la base que lo depositó en la segunda categoría del balompié nacional. Continúan jugadores con experiencia y con importante participación en los diferentes ascensos que obtuvo el club, como Julio Gaona (Arquero, ex Rosario Central, Quilmes y Olimpo), Gonzalo Del Bono (ex Atlético Rafaela), Gabriel Tomassini (También ex “Crema”) y Carlos Marczuk (ex Instituto, Rafaela y Unión). Además, Pedro Dechat, conductor y artífice de los últimos dos ascensos, sigue siendo el director técnico.

Conjuntamente con toda la estructura que lo sustenta, la cual hace las veces de base para que los logros deportivos sean fruto del trabajo y no de contingencias aleatorias, el “Colectivero” tiene otros condimentos que lo potencian como un hueso duro de roer para cualquier equipo del Nacional B. Su estadio, inaugurado en 2003 y con capacidad para 12 mil espectadores, completa su aforo que cada vez que el equipo juega como local. Si a esto le sumamos que el campo de juego tiene grandes dimensiones y que habitualmente el termómetro marca elevadas las temperaturas en Misiones, hacen que la plaza posadeña sea un reducto de gran dificultad para los cuadros visitantes.

Con el torneo recién comenzado, es difícil hacer un pronóstico respecto de cuales van a ser las posibilidades reales sobre el final del campeonato para pelear por un ascenso a Primera División. Pero de lo que si estoy seguro, es que tiene sus cimientos erigidos con gran solidez, y lo que entusiasma a propios y extraños, es que aún no construye su techo.

Publicado en: http://www.ascensototal570.com.ar/2012/09/crucero-de-ilusiones.html