Los torneos inexorablemente necesitan un cambio de
formato. Hay muchas cuestiones que son perfectibles en el futbol organizado por
AFA. El cambio integral y profundo que desde varios sectores se reclama, cada
vez asoma con más fuerza. Pero en este contexto, sí hay algo que en la
actualidad organizativa es digno de destacar y mantener, son los “Reducidos”.
Torneo dentro del torneo, despierta las emociones más genuinas y los
sentimientos más pasionales. Cada partido, cada fase, se juega y se vive como
una final, donde no hay lugar para la revancha.
Vibraciones intensas y cimbronazos poco esperados se dieron en el Torneo
Reducido de la Primera C. Si uno hubiese jugado al tradicional juego de lotería
denominado “Prode”, en los partidos de los cuartos de final, casi con seguridad
hubiésemos obtenido pocos o ningún acierto. En llaves donde lo previsible y los
pronósticos previos volaron por los aires, los peores ubicados en la tabla de
posiciones del campeonato regular, y con desventaja deportiva a cuestas, se
impusieron y dejaron fuera de competencia a rivales de mayores presupuestos,
jerarquías e historia. La sorpresa signó la escena. Todo fue inesperada pero a
la vez añorada alegría para los vencedores, y en contrapartida, la tristeza y
la decepción no esperadas, regaron los vestuarios perdedores.
Berazategui, que clasificó en la última fecha y
dependiendo de otros resultados, echó del Reducido a la UAI Urquiza, el equipo que
peleó mano a mano y hasta el final, el campeonato y el ascenso a la Primera B
Metropolitana con Villa Dálmine. En la ida igualaron 1-1 y en la vuelta se
impusieron los de Sur del Gran Buenos Aires por 3-1, rompiendo la ilusión del
binomio compuesto por la Universidad Interamericana y el club de Villa Lynch.
Midland, octavo en la temporada, barrió 4-1 como local a Defensores de Cambaceres,
tercero en el año y pese a caer 1-0 como visitante, accedió a la siguiente
ronda. Un solo cotejo perdido en la era Aldirico bastó para que los de Ensenada
terminasen su año futbolístico antes de lo previsto.
Dock Sud, que viene de ascender a mediados del 2011 desde
la Primera D, terminó el campeonato en la séptima colocación, y enfrentó a J.J.
Urquiza, cuarto en la tabla anual. "Los Inundados" se impusieron por
la minima en los dos juegos y obligaron a los de Loma Hermosa a pensar en la próxima
temporada rápidamente.
En el choque más parejo y con más pergaminos, Laferrere,
que cerró el torneo regular en el cuarto puesto, fue eliminado por Central Córdoba,
quinto en la 2011/2012. En los primeros 90 minutos disputados en Rosario, el
conjunto "Charrua" rescató un empate sobre la hora (1-1) que lo obligó
a ganar como visitante. Y esto fue lo
que hizo, porque los de Vaquero pisaron fuerte en su excursión a La Matanza, y
ante la multitud que acompaño a "Los Villeros”, lo venció por 3-1.
Con estos impensados resultados, los cruces de
semifinales quedaron dispuestos de la siguiente forma: Berazategui - Central Córdoba
y Midland - Dock Sud.
Allá, al final del camino, espera en la promoción Sportivo
Italiano.
¿Seguirá siendo la sorpresa la principal protagonista en el cierre de la cuarta categoría de nuestro fútbol? ¿O Central Córdoba, el a priori candidato, se hará cargo de su etiqueta y ganará el Reducido?
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