Desde las latitudes porteñas, el
interior ha sido construido a lo largo de la historia política, económica y
cultural de la Argentina como un “otro”. Como algo extraño y lejano, casi
escindido de la nación pero que a la vez forma parte de ella.
En ese país mirado lateralmente por
el centralismo porteño, se hallan contenidas gran cantidad de ciudades y
pueblos que se alegran y entristecen a través de la pelota. Uno o dos equipos
(en estos casos acérrimos rivales) le brindan a localidades enteras la
posibilidad de trascender y de romper con ese el papel secundario tradicionalmente
impuesto.
En este contexto se inscriben los
denominados “Torneos Argentinos”, campeonatos que agrupan a los clubes del
interior, a los indirectamente afiliados a AFA.
A la par de la Primera B
Metropolitana en la pirámide jerárquica del fútbol nacional, el Torneo
Argentino A brinda una plaza directa y una promoción para jugar en la jerarquizada
B Nacional.
Torneo Argentino A: último escalón
que los equipos (y las urbes) del interior del país tiene que sortear para irrumpir
en la fiesta grande del futbol argentino y ser partes del “fútbol para todos”;
paso final para dar el presente en el imaginario colectivo nacional.
Cuando aún restan dos fechas por
jugarse, Douglas Haig de Pergamino hoy líder con 17 puntos, Crucero del Norte
de Misiones escolta con 16 puntos y Sportivo Belgrano de San Francisco tercero con
14 puntos, se disputan el preciado ascenso.
A la vuelta de la esquina esta la
oportunidad de emerger y de mostrarle al balompié nacional no federalizado ni
descentralizado, que el interior es deportivamente competitivo pero, por sobre
todo, que ciudades y pueblos enteros vibran intensamente cuando el balón rueda
por sus canchas.
Lo lograron Guillermo Brown de
Puerto Madryn y Sportivo Desamparados de San Juan la temporada pasada, veremos
quien (es) es (son) el (los) nuevos invitados (¿o colados?) en esta
oportunidad.
Publicado en: http://www.ascensototal570.com.ar/
No hay comentarios:
Publicar un comentario