Se avecinan las últimas fechas de
los diferentes campeonatos de nuestro querido ascenso. Momentos de definiciones
y partidos claves asoman en el horizonte más próximo. El mundo del fútbol
revolucionado y movilizado. El panorama de cierre de los torneos está pintado
por clubes que se juegan su historia, árbitros puestos en la mira, jugadores y
cuerpos técnicos bajo presión, dirigentes tensionados e hinchas con las
pasiones más latentes que nunca.
Concluye la temporada y algunos
pocos, los elegidos, los que hicieron las cosas de forma correcta sostenidamente
en el tiempo, obtendrán reconocimiento, trascendencia y se catapultaran hacia
el olimpo de la idolatría.
Pero en la otra orilla, estarán
depositados aquellos que se verán invadidos por la decepción y la derrota. El
sentimiento del objetivo no cumplido y el vacío aparecerán como una herida de
difícil sanación.
Por un lado, la búsqueda por ser
campeón y/o lograr un ascenso, situaciones que generan expectativas e ilusiones.
Por el otro, la disputa en la zona baja, que subsume todo a la tónica de la
incertidumbre, la duda y el miedo.
La tabla de los promedios, que por
una mala campaña embarga la salud futbolística de los equipos por el curso de
tres años, está más apretada que nunca en la Primera “C” y en la Primera “D”.
En la cuarta categoría del fútbol
argentino, y con dos fechas por disputarse, son varios los equipos que intentan
escapar a la caída.
L.N. Alem y Sacachispas son los más
complicados. Si el torneo culminase hoy, jugarían un partido desempate para
dirimir quien baja a la “D” y quien juega la promoción. Luego se ubican Luján y
El Porvenir a 4 y 5 puntos respectivamente. Para tener en cuenta: En la última
fecha se enfrentarán los de la “Basílica” (Luján) y los “Lecheros” (L.N. Alem),
en un cruce que puede ser nodal en lo que al descenso atañe. Algunos escalones por
encima, pero mirando de reojo, esta el histórico Deportivo Español. Divide por
una sola temporada puesto que viene de la Primera “B” Metropolitana y salvo una
catástrofe, esta prácticamente salvado.
En la última divisional del futbol
organizado por AFA, la difícil y ardua Primera D, la batalla en la parte baja
de la tabla tiene un condimento diferencial con el resto de los certámenes: el
último en el promedio queda desafiliado por un año, es decir, se queda sin
poder participar oficialmente por una temporada. En esta situación esta Puerto
Nuevo de Campana, quien ya se prepara para ingresar a las canchas en la
2012/2013.
En los 6 puntos que restan por
jugarse, sólo dos clubes tienen posibilidades de desafiliar. Sportivo Barracas,
hoy último y Deportivo Paraguayo, anteúltimo, definirán con exclusividad la
batalla por evitar el destierro futbolístico.
Va llegando el final. La pelota
rodará y en cada cancha, en cada jugada, pase, salto a cabecear, gol errado o
convertido, se pondrá en juego la oportunidad de eludir o no, la mas profunda
tristeza deportiva que se puede conocer en el futbol: el descenso.
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