Un espacio para evacuar el ser...

miércoles, 26 de junio de 2013

El cielo se volvió tricolor

“Algunos intelectuales quedaron en orsay al discriminar al fútbol y a los futboleros. Pero, por suerte, otros lo han elevado a un espacio sólo reservado a los goles de triunfo sobre la hora: la militancia literaria racinguista de Roberto Santoro, la narrativa azulgrana de Osvaldo Soriano, la melancolía de potrero de Alejandro Dolina, y el universo canalla que escribe y dibuja el Negro Fontanarrosa.”[1] – Alejandro Apo.

Cuando la red se infló de gol tras el penal ejecutado con la pierna derecha del hábil volante Oscar Villamayor, Brown de Adrogué llegó al punto más alto y más sublime en sus 68 años de historia: lograr el ascenso al Nacional B, la segunda categoría del fútbol organizado por AFA. Hito que consumó vía la obtención del Torneo Reducido de la Primera B Metropolitana.

Pero en ese emotivo instante, además de beber de las mieles de la gloria, quedó concretizado y reconocido en el triunfo deportivo, el trabajo a largo plazo, serio y sólido que el “Tricolor” adroguense ha venido enarbolando como bandera en las últimas temporadas. Hecho que lo situó como un caso paradigmático en lo que refiere a la ejecución de un “proyecto”, concepto tan pisoteado y manoseado en nuestro fútbol.

Es muestra de esto que en las últimas cuatro temporadas sacó más de 50 puntos (2009-2010, 54 puntos. 2010-2011, 70 unidades. 2011-2012, 69 puntos y en la actual, la 2012-2013, 63 puntos) con el agregado de que disputó el Reducido de la divisional en las últimos tres campeonatos. Paradójicamente, la clasificación al torneo petit de este año fue la más sufrida y difícil en términos comparativos con las otras. Obtuvo la plaza en la jornada final del certamen regular, al ganarle a Temperley como visitante, usufructuar la derrota de Estudiantes de Buenos Aires a manos de Platense, igualarlo en 63 puntos y hacer valer la diferencia de goles que poseía (+ 19 contra + 15)

El gran arquitecto de esta campañas mencionadas anteriormente y el artífice del gran crecimiento de Brown de Adrogué y su consecuente presente de felicidad es Pablo Vicó. Más allá de las historias de color que empiezan a circular en los diferentes medios de comunicación sobre su historia personal y trayectoria en el club, es necesario destacar que llegó al banco de la Primera en la campaña 2008-2009 luego de la salida de Juan Carlos Kopriva, y desde allí nunca más abandono ese puesto. Algo impensado en estos tiempos donde el fútbol se come técnicos vorazmente y donde el resultado marca el ritmo y los ánimos de las decisiones dirigenciales y los humores de los hinchas.

Gran valor también posee un grupo de jugadores (hoy por hoy pilares) que lo fue acompañado en todo este proceso y que tienen larga data en Brown de Adrogué. Oscar Villamayor llegó en 2006. Gustavo Ruiz Díaz en 2009, Leonel Unyicio, Facundo Lemmo, Guillermo Esteban y Martín Fabbro, que arribaron en 2010, Gastón Grecco y Martín Minadevino, en 2011. A estos y a otros, se sumaron para el torneo que recientemente expiró y fueron claves, el arquero José Burtovoy, los defensores Joel Barbosa y Gastón Schmidt, los delanteros Jonathan Tridente y Cristian Bordacachar, ex Tigre

A la par con el desarrollo futbolístico, y completamente entrelazado con el mismo, se dio el crecimiento institucional. Es fácilmente palpable esta noción con un ejemplo simple pero no menor: el estado del césped de la cancha. Impecable, verde, parejo, es un elemento (oculto) clave para que el cuadro de Vicó haga buen fútbol, a ras del piso, una especialidad de la casa. Por otra parte, es vox populi entre jugadores en particular y en el ambiente del fútbol en general, que la institución se ordenó económicamente con el paso de los años, y que se cumple todo en tiempo y forma, fundamental para que jugadores y cuerpo técnico estén tranquilos a la hora de competir.

Quedará para siempre en el recuerdo de los hinchas, en anécdotas de asados y en el comentario de la previa de algún partido, los penales atajados por Burtovoy en las semifinales y en la final del Reducido, el equipo recitado de memoria por algún viejo (o joven) sabio y por que no también, los bigotes de Vicó. Pero lo que perdurará en la retina de todos, es la demostración de que se puede (y se debe) apostar por el trabajo. Edificar bases para luego consumar resultados concretos, positivos, tangibles y no victorias fugaces y esporádicas, productos del azar que fácilmente se derrumban cuando la pelota, caprichosa, deja de entrar al arco.

Se viene una nueva aventura para Brown, donde, entre otros rivales de gran fuste, enfrentará a Independiente, “el Rey de Copas”. La temporada venidera se empezará a diagramar y pensar a la brevedad. A la vuelta de la esquina emergerá un torneo exigente, largo y con muchos viajes. Pero hoy esta permitido (y casi diría que es obligatorio) disfrutar y soñar despierto. Enorme campaña, gigante final. Premio al trabajo, a la seriedad.




[1] TIRAR LA BRONCA. Por Alejandro Apo. Literatura de la pelota, Jorge Santoro. Ediciones Lea 2007.


Levantate y anda

“El fútbol es un milagro que le permitió a Europa odiarse sin destruirse.” – Paul Auster [1]

El sábado 15 de junio de 2013 quedará por siempre marcado a fuego como el hito más oscuro y negativo en el vasto y extenso recorrido del Club Atlético Independiente.

La institución de Avellaneda, que ostenta 14 campeonatos locales, 7 Copas Libertadores de América y 2 Copas Intercontinentales, entre otros logros, el pasado fin de semana perdió su lugar en Primera División por primera vez en su historia y quedó condenada a jugar la temporada 2013/2014 en la B Nacional.

El desmoronamiento institucional y económico según mi perspectiva, empezó hace poco más de una década con la obtención del Apertura 2002. Para sumar dicha estrella al palmaré “Rojo”, los dirigentes de aquel entonces, con Ducatenzeiler a la cabeza, hipotecaron económicamente el club y dieron inicio a una cuesta descendente que contó con algunos espasmos de freno, como la obtención de la Copa Sudamericana 2010 (aunque en el certamen vernáculo se terminó en el fondo de la tabla de posiciones con 14 puntos).

La crisis interna mostró su cara más hostil cuando se cristalizó en lo deportivo, mas precisamente en los últimos seis torneos. Tres temporadas decididamente malas, en las que solo pudo cosechar 128 puntos producto de sacar 43 unidades en la 2010/2011, 47 puntos en la 2011/2012 y 38 unidades en la 2012/2013 desembocaron en un final ciertamente previsible.

La colecta de estas unidades no alcanzó para salvar a Independiente del calvario futbolístico, el cual reconoce en Comparada como al mayor responsable, a pesar de que solo los tres primeros campeonatos del promedio actual le corresponden a su mandato, y en Cantero como el mandamás que quiso pero no pudo. Con un club de rodillas, no supo ni pudo ponerlo de pie. Por la mala administración de uno y las limitadas posibilidades y recursos disponibles para el otro, desde la cancha no se pudo enderezar un rumbo que se avizoraba torcido.

En el verde césped, jugadores y cuerpos técnicos que pasaron en estos 3 años, lejos estuvieron de estar a la altura de la circunstancias. Estamparon su firma para lo que es el magro presente del “Diablo”, Garnero (14 % de efectividad), Mohamed (41,4 % de efectividad), Cristian Díaz (39,6 % de efectividad), Ramón Díaz (39,2 % de efectividad), el “Tolo” Gallego (33,3 % de efectividad) y Brindisi (50 % de efectividad), este último tal vez el menos responsable de todos y con el que el hincha en algún tramo del torneo se ilusionó con salvar la situación.

Seguramente en este rápido y acotado análisis queden sin mencionar muchos elementos cuanti y cualitativos que servirían (y de mucho) para explicar con mayor profundidad y asertividad como Independiente llegó a perder la categoría. Aun que es sabido que en el fútbol lo que impera es el vértigo, la urgencia (ya sea por necesidad o para evadir la autocrítica y las evaluaciones) y este caso no es la excepción.  Luego de la derrota con San Lorenzo (y de los resultados de Argentinos Juniors y San Martín de San Juan) y tras dos días de bastante silencio, el operativo retorno y a su vez el reparto de culpas hicieron su irrupción en la escena.

Por un lado se confirmo la continuidad de Miguel Ángel Brindisi como director técnico para afrontar la campaña venidera de la segunda categoría del fútbol de AFA. Por el otro, y con la anuencia del entrenador, Cantero confecciono una lista de 12 jugadores a los cuales se les dio “licencia” (esto en términos formales, ya que es vox populi que los separó del plantel y se los marcó prácticamente como los responsables del descenso).  Integran el grupo: Hilario Navarro, Adrián Gabbarini (arqueros), Eduardo Tuzzio, Federico Gay, Nicolás Villagra, Gonzalo Contrera (defensores), Roberto Battión, Víctor Zapata, Osmar Ferreyra, Lucas Villafañez (mediocampistas), Ernesto Farías y Luciano Leguizamón (delanteros).

En el terreno de las confirmaciones es necesario decir que esta asegurada la presencia del “Rolfi Montenegro” para el próximo torneo pero la reina es la incertidumbre y las certezas escasean. Es inevitable la comparación con River y su paso reciente por la B Nacional. La diferencia entre el “Millonario” y el “Rojo”, es que el primero pudo contar con el regreso de ídolos de la talla de Cavenaghi y el “Chori” Domínguez y de refuerzos como Ponzio y Trezeguet, mientras que en Independiente, es difícil vislumbrar la vuelta de jugadores de renombre en lo inmediato.

Los refuerzos que se empiezan a mencionar y que interesan son Carlos Sánchez, mediocampista de River, Galmarini de Tigre, Parra, ex Independiente y Cristian Álvarez, lateral derecho de San Martín de San Juan. El club no esta en condicione de hacer grandes erogaciones de dinero para traer jugadores y mucho menos para errarle en los mismos (cosa que si paso en el ultimo mercado de junio y también de enero). Será vital acertar en lo deportivo para lograr volver en tan solo un año y sin hacerlo a expensas de las arcas propias.
 
Quedó estipulado que la segunda división abrirá el fuego el 3 de agosto de este año y culminará el 7 de junio de 2014. Se mantendrá el sistema de ascensos vigente: los tres primeros equipos subirán a Primera y en principio los 4 descensos se definirán por promedio. (Resta definir si serán 2 de los directamente afiliados y 2 de los indirectamente o los peores 4 sin discriminar la procedencia).

Cuando todavía resta una jornada para cerrar el Torneo Final 2013, Independiente con su descenso efectivizado, ya comenzó a diagramar la reconstrucción. Se le viene por delante una durísima B Nacional. Donde jugar de visitante en el interior del país se siente y mucho y donde, tal como le paso a River, jugadores y equipos, buscarán dar la nota tumbando al nuevo gigante de la categoría y con ello hacer ruido en el mundo futbolístico. 



[1] Escritor, guionista y director de cine estadounidense. Ganó el Premio Príncipe de Asturias de Letras 2006.


viernes, 21 de junio de 2013

Rayuela, Capitulo 71

"Se puede matar todo, menos la nostalgia del reino, la llevamos en el color de los ojos, en cada amor, en todo lo que profundamente atormenta y desata y engaña."

Julio Cortázar.

martes, 18 de junio de 2013

El Aguante, por Eduardo Sacheri


"Aguante no es hacerse el malo. Aguante tienen los que se bancan dos horas de viaje, una popular a casi cien mangos, cuatro cacheos, un partido horripilante, un baño mugriento, un sol inclemente, una hora de espera antes de que abran las puertas, a la salida. Ningún amor nos garantiza la victoria, ni los campeonatos. Si vienen, que vengan. Felices de nosotros. Pero el fútbol no se trata de ganar. Porque por algo se parece tanto a vivir, a fin de cuentas."

Por Eduardo Sacheri.

Publicado en: http://www.elgrafico.com.ar/2013/06/09/C-4790-cayendo-con-estilo-un-texto-de-eduardo-sacheri.php

miércoles, 12 de junio de 2013

Dos pasos hacia la gloria


“(…) Para nosotros el fútbol es un fenómeno fascinante de nuestras vidas y pasiones mas profundas. Por lo tanto, es parte de nuestra cultura entendida como la forma de vida de un pueblo, sus costumbres cotidianas.” – María Teresa Sirvent. 

La temporada 2012/2013 del futbol de ascenso encara sus últimos y frenéticos días de competencia. 

Cada categoría ya tiene definido su campeón y primer ascendido (En la “B” Villa San Carlos, en la “C” UAI Urquiza y en la “D” Argentino de Quilmes) y muchos equipos que han culminado su participación incluso ya están planificando su próximo año futbolístico. Pero en esta recta final que incipientemente se avecina, todavía hay lugar para más emociones y sueños de gloria. Aún resta por conocer que instituciones lograran también escalar un peldaño a través de ganar los diferentes torneos reducidos de cada divisional. Por primera vez los “petit” torneos brindan un ascenso directo, tras la eliminación de las promociones y dado esto solo cuatro equipos por división tienen el privilegio de jugarlo, no ocho como en ediciones pasadas. 

En la Primera B Metropolitana, quedaron atrás las “idas” de las semifinales. Tanto Brown de Adrogue contra Platense como Almagro con Atlanta empataron 1 a 1. Este idéntico resultado en ambos cotejos dejó las series abiertas y con posibilidades reales para todos los cuadros de ser finalistas. 

A partir del sábado a las 13 horas, y por televisión, comenzarán a dirimir su suerte en Vicente López, Platense versus Brown (A). Platense fue uno de los grandes animadores del torneo regular, peleando el campeonato hasta la última fecha con Villa San Carlos y a priori se erige como uno de las grandes pretendientes a adjudicarse el Reducido y retornar a la B Nacional luego de 3 años. No obstante, el equipo conducido por Vicó desde hace varios certámenes que pelea en la zona alta de la tabla y quiere de una vez por todas cristalizar su trabajo sostenido en el tiempo con un ascenso. 

La segunda semifinal se jugará el domingo a las 14 horas, también televisado, en Villa Crespo, donde saltarán a la cancha Atlanta y Almagro. El “Bohemio” lideró muchas jornadas la tercera categoría del fútbol argentino pero tras una merma en su rendimiento, fue relegando lugares y termino apuntando todos los cañones a regresar al Torneo Nacional (categoría que lo supo tener la temporada pasada en sus filas) por la vía del Reducido. Por el lado de Almagro, puede considerarse como la revelación al llegar a esta instancia del campeonato. Desde la llegada al banco de suplentes de Carlos Mayor en el receso veraniego, el “Tricolor” de José Ingenieros obtuvo 38 puntos, producto de 11 triunfos, 7 empates y solamente una derrota. Un andar espectacular que termino depositándolo en este presente. 

En la Primera C la pelota en el Reducido comenzará a girar a partir del sábado con el partido que jugarán 15:30 horas Deportivo Español contra Sacachispas. El “Gallego” hizo una campaña muy buena y lentamente busca reconciliarse con su historia. Este presente en la cuarta categoría no lo es cómodo ni esta a la altura de sus viejos tiempos, con lo que en este Reducido buscará ese imperioso ascenso que lo devuelva a la B Metropolitana (abandonó la misma por última vez en la 2009-2010). Sacachispas se armó para ascender, pero fundamentalmente para salvarse del descenso. Al inicio de la actual campaña, el promedio apretaba y solamente pudo despedirse matemáticamente de dicha lucha en la anteúltima fecha, momento en el cual también sumo las unidades necesarias para asegurarse la plaza en el torneo “petit”. Con figuras con pasado en Primera División como el “Chanchi” Estévez y con el aporte económico y estructural del Mercado Central y el Secretario de Gobierno de la Nación Guillermo Moreno, el “Lila” ira por el zarpazo y el ascenso. 

La otra llave la pelearan Fénix y Laferrere. El fuego iniciara el domingo a las 15:30 horas en Pilar. El “Cuervo” hizo una muy buena campaña si tenemos en cuenta que viene de jugar el torneo pasado en la D aun que en algún momento por los resultados obtenidos aspiró a obtener algo mas. En cuanto al “Villero” siempre por presupuesto e hinchada es pretendiente a subir y buscará refrendar estas previsiones en cancha. 

En Primera D el Reducido empezará el día lunes. Los dos partidos de ida de las semifinales se disputarán 15:30 horas. San Martín de Burzaco e Ituzaingo y el sub campeón Riestra contra Juventud Unida serán los animadores y los púgiles en esta contienda por escaparle a la última división afista. Por haber terminado como escolta, Riestra es equipo que puede considerarse el más fuerte, pero en cruces de 180 minutos mano a mano, todo es posible y las condiciones son las mismas para todos. 

Es el principio del fin. La bocina del último tren ya sonó y los pasajeros empiezan a correr por el andén. En breve, en un puñado de partidos todo quedará definido y se sabrá quienes se suben al vagón de la gloria y el saborearan el triunfo.

Publicado en: http://www.ascensototalweb.com.ar/2013/06/dos-pasos-hacia-la-gloria.html

Talleres acaricia el Nacional


“Aquello de que el futbol es el opio de los pueblos ya esta superado. En España, la gente se llevó una gran alegría cuando la Selección ganó las Eurocopas y el Mundial. El fútbol sirve para eso: puede dar lecciones de superación.” Juan Matta - jugador español del Chelsea.

El cierre de la temporada 2008-2009 del Nacional B marcó el descenso al Torneo Argentino “A” de uno de los clubes más importantes del fútbol del interior: Talleres de Córdoba.

Consumado este hecho que singó el camino de la “T” y luego de dejar pasar enojos y tristezas, se emprendió la planificación de un proyecto cuyo objetivo primordial sería el rápido regreso a la segunda categoría de AFA. Pero lejos de ocurrir lo añorado, van transcurriendo cuatro duras y extensas campañas en Argentino “A”, certamen en el que si bien siempre ha sido animador y serio pretendiente al titulo, nunca logró culminar con un campeonato y un ascenso. Año tras año fue quedando en la puerta del máximo galardón y con ello seguir penando en una divisional que a su gente y a su historia no le gustan en absoluto.

En la venidera fecha del Undecagonal Final, asoma en el horizonte “tallarín” la posibilidad de la redención. Desde el inicio de este torneo petit que reúne a las mejores instituciones de la categoría, Talleres supo pisar fuerte y erigirse, como uno de los candidatos a campeonar.

Bajo la conducción técnica de Arnaldo Sialle y de la mano (los pies) de Gonzalo Klusener, el máximo artillero del Argentino “A” con 24 goles, el cuadro “albiazul” lidera la tabla de posiciones con 20 puntos, producto de seis victorias y dos empates (además acumula cuatro partidos sin perder en la recta final de la fase regular, lo que hace que se mantenga invicto hace 12 partidos).

A base de buenos rendimientos, revalidados con la obtención de importantes resultados, logró establecer una distancia interesante respecto de sus perseguidores. Al Deportivo Maipú de Mendoza lo tiene a cinco unidades y a Santamarina de Tandil a siete puntos. Ante este cuadro de situación, cimentado en el juego desplegado y en las matemáticas que lo avalan, Talleres tiene la oportunidad de ascender la próxima fecha.

Para que tamaño acontecimiento, tan anhelado y soñado por todo el mundo tallarín ocurra, primero tiene que ganarle a San Jorge de Tucumán como local, en un estadio Kempes que estará copado por 57 mil almas y en donde ya han colgado el cartel de “entradas agotadas”. Luego, deberá esperar por una victoria de Santamarina, en Tandil, sobre Maipú.

En caso de no ascender ahora, Talleres podría alzarse con el trofeo, sin saltar a la cancha, en la fecha 10, cuando quede libre. Maipú será local ante Juventud Unida de San Luis y Santamarina visitará a San Jorge. Y sino, en la fecha 11, y según los resultados que se vayan suscitando fecha tras fecha, también puede ser la ocasión de festejo.

El panorama es promisorio. Los números indican que depende de si mismo para lograrlo. Esta todo dado y servido para que el equipo que supo ser subcampeón de Primera División en el Nacional 77´ y campeón de la Copa Conmebol 99´ retorne a la B Nacional.

¿Podrá Talleres de Córdoba amigarse al menos un poco con su historia y rememorarle a sus hinchas aquellos viejos tiempos de gloria con una alegría en el presente?

En la previa, circulan discursos de “cassette”, declaraciones que bajan los decibles, otras que las suben, presiones, exigencias, temores, dudas, apuestas, cabalas y amores, pero todo se condensará y se definirá allí en donde al fútbol se juega con los pies pero se lo defiende con el corazón y la cabeza.


Almeyda, DT de Banfield ¿Bombero o talismán?


“La mejor forma de molestar a la gente soberbia es no dirigirle la palabra. Es la manera con la cual conseguí que Maradona me hablara: entrar a un lugar y no hablarle.” – Osvaldo Soriano.

En el marco de la 28° fecha de la B Nacional, en el partido que el pasado miércoles Banfield e Instituto de Córdoba igualaron 0 a 0, hizo su presentación oficial como director técnico del “Taladro” Matías Jesús Almeyda.

El ex entrenador de River Plate, arribó a la entidad del sur del conurbano bonaerense con la intención de comandar un proyecto a largo plazo que devuelva a Banfield a la elite del fútbol argentino.

Es conciente, y así lo manifestó públicamente cuando rubricó su contrato, que cumplir este objetivo en el presente campeonato es una tarea compleja, debido a la distancia numérica (y también futbolística) que hay con los equipos alojados en los puestos de ascenso (Rosario Central, Gimnasia de La Plata y Olimpo de Bahía Blanca). Por lo tanto, la búsqueda del anhelado ascenso intentará ser construida desde la presente temporada, acumulando trabajo, ensamblando al equipo, encontrando funcionamientos y armando una planificación sostenida en el tiempo, cuestiones de vital importancia a la hora de ir por la obtención de grandes logros.

El “Taladro” inició la actual campaña con Daniel Garnero sentado en el banco de suplentes. Tras haber logrado ascender con San Martín de San Juan a Primera División a través de la Promoción en junio de 2011, la dirigencia lo consideró el hombre idóneo para conducir las riendas del plantel profesional y emular lo realizado en el conjunto cuyano. Pero los resultados no se dieron de la forma esperada (se cosecharon 40 puntos) y sumado a una notoria merma en el rendimiento del equipo en las últimas jornadas, originaron la salida del “Dany” de la conducción técnica banfileña.

Sonaba por el sur, que para asumir la responsabilidad de tomar la manija, el elegido sería un nombre identificado con la institución y su historia. Sin embargo, no aconteció de esta manera e irrumpió en escena Almeyda.
Es un técnico joven, pero que a la vez posee en su curriculum vitae una experiencia laboral única: Haber dirigido a River Plate en el Nacional B, ser campeón y volver a Primera en tan sólo un año. Esta ardua travesía que le tocó vivir, lo ha hecho foguearse y con creces en lo que refiere al aprendizaje de ser cabeza de un grupo de profesionales.

Si bien como futbolista ha tenido una vasta trayectoria (Jugó en River Plate, Parma, Inter, Brescia y Lazio de Italia, Sevilla de España, Quilmes y en la Selección Argentina, con dos Mundiales incluidos en su palmarés), que le aporta gran parte de su bagaje herramental a la hora de trabajar, lo que vivió en el “Millonario” fue su graduación como entrenador.

Este título, en donde obtuvo 73 unidades producto de 20 partidos ganados, 13 empatados y 5 perdidos, con un 64 % de efectividad, acompañado por los 23 puntos conseguidos en Primera (En total en River dirigió 60 partidos con un 59,8 % de efectividad), fueron los avales y los argumentos que le sirvieron para desembarcar en un Banfield imperiosamente necesitado de volver a los primeros planos del balompié nacional.

Si bien cuenta con muy buenos jugadores en su actual plantel, pero ya sin nombres de peso específico comolos Cavenaghi, “Chori” Domínguez, Ponzio y Trezeguet, ¿Podrá Almeyda repetir lo conseguido en la entidad de Nuñez?  ¿Logrará refrendar el voto de confianza que la comisión directiva del “Taladro” le otorgó? ¿Le permitirán verdaderamente desenvolver un trabajo largoplacista  o las urgencias que signan nuestro fútbol lo obligarán a sacar resultados en lo inmediato?

Todas estas incógnitas puestas sobre la mesa encontraran respuestas con el correr de los partidos. Por lo pronto, siempre que un nuevo ciclo comienza, las expectativas se renuevan y los sueños que parecían haberse esfumado, se desempolvan y recuperan su brillo. Y dado esto, es que Banfield y sus hinchas se atreven a ilusionarse otra vez.