Albert Camus.
“La base esta”, es una frase que rápidamente nos evoca al “Bambino” Veira, director técnico de vasta trayectoria, que supo ganar varios títulos a nivel nacional e internacional y que se fue construyendo mediáticamente en los últimos años, y en detrimento de su imagen como entrenador, en un contador de anécdotas divertido y picaron.
Pero más allá de esta cuestión, el concepto que esta contenido dentro de aquella expresión, es uno de los más importantes y centrales en el fútbol: la presencia de una estructura de equipo. Esta es la llave para poder crecer, sostenerse en el tiempo y trascender en el fútbol argentino, jungla resultadista y exitista que tanto nos apasiona.
Una plataforma y una estructura, no son elementos que se consiguen con rapidez. Más bien todo lo contrario. Reclaman un proyecto a largo plazo, mantener ideas, cuerpos técnicos y jugadores, mas allá de resultados de ocasión. Es necesario ir construyendo y apuntando a los objetivos trazados, sin estar signados y determinados por lo acontecido en un fin de semana en tan sólo 90 minutos.
Sarmiento de Junín y Villa Dálmine, son dos instituciones que saludablemente vienen trabajando en estos lineamientos.
El conjunto “Kiwi” la temporada pasada se consagró campeón de la Primera B Metropolitana y logró el tan ansiado ascenso al Nacional B. Lejos de hacer contrataciones rimbombantes y de erogar grandes cantidades de dinero, la propuesta apunta a lo colectivo y a la continuidad de muchos de los nombres que depositaron a Sarmiento en la segunda categoría del balompié nacional. El primer confirmado fue su director técnico, Sergio Lippi. Luego, se buscó mantener la columna vertebral del campeón. Con excepción del arquero Claudio Flores (llegó Lucas Ischuk), se quedaron en el equipo y como titulares: Roberto Tucker, primer marcador central, Nicolás Dematei, lateral izquierdo, Yamil Garnier, volante central, Martín Andrizzi, volante por izquierda y los delanteros Ezequiel Cerutti y Héctor Cuevas. También siguen jugadores importantes de recambio y que suman minutos constantemente como Rodrigo Aillapan (delantero) y Nahuel González (defensor).
Con un funcionamiento aceitado, jugadores que se conocen y mucho y sabiendo de memoria la propuesta del entrenador, el “Verde” busca afianzarse en la categoría, dejar de lado velozmente la preocupación por el descenso y aspirar a dar pelea en la zona alta de la tabla. Comenzó con el pie derecho, dando la nota en la primera fecha del torneo al doblegar como visitante al siempre candidato Rosario Central, por 1-0. En Córdoba, frente a Instituto, dio otra muestra de jerarquía y le ganó claramente 3 a 1. A estas dos victorias, hay que sumarle dos empates como local, lo que deposita al cuadro de Junín con 8 unidades, segundo en las posiciones y a tan sólo 2 puntos de Gimnasia de La Plata, líder de la competición.
En la “B” Metropolitana, un caso similar ocurre con Villa Dálmine. El equipo de Campana regresó a la tercera categoría luego de 15 años y apostó por la continuidad de muchos integrantes del plantel campeón de la Primera C, como así también del cuerpo técnico.
Con esta temporada que comenzó, hace ya tres años que Walter Otta y Félix Benito están al frente del “Violeta”. Pudieron mantener la base y eso, para el día a día de un entrenador y en el armado del equipo, es fundamental para cumplir con los objetivos. En una divisional donde en el mercado de junio, los equipos tienden a contratar en promedio entre 12 y 15 refuerzos, Villa Dálmine salto a las canchas con el equipo prácticamente armado y sacó provecho del tiempo de conocimiento y adaptación que necesitan otros cuadros.
De la “C” a la “B” se mantuvieron e integran habitualmente el 11 inicial o ingresan desde el banco, entre otros: Agustín Gómez, arquero, Federico Gasperi, central o lateral por izquierda, Renzo Pérez, Esteban González y Yair Rodríguez, volantes, Raúl Pérez, enganche, Damian Salvatierra, delantero
La aspiración es mantener la categoría y para eso deberán sumar aproximadamente 50 puntos. El presente los encuentra muy bien encaminados en esa senda. Son líderes del campeonato con 13 puntos, dos por encima de su escolta Comunicaciones. La actualidad invita a soñar en pelear por algo importante, y más si se tiene en cuenta que en esta temporada, el Reducido de la “B” otorga un segundo ascenso directo.
Puede suceder que equipos sin base, sin proyecto y a los tumbos, ganen partidos e incluso campeonatos, pero a la larga, siempre triunfan aquellos cuyos cimientos son sólidos y elaborados y pensados de forma consistente, a paso firme y seguro. Abundan los castillos de arena en nuestro fútbol. Muchos los compran y vitorean en pos de un resultado. Otros tantos los aplauden y los consideran el atajo necesario para obtener victorias. Pero siempre, inexorablemente, un viento soplará y derribará todas esas edificaciones de cotillón y fantasía, y quienes se vestirán de gloria y se perfumarán de orgullo, serán aquellos que quienes han erigido bases sólidas en el tiempo.
(*) Albert Camus: [1] 1913-1960. Filósofo, novelista y arquero argelino-francés. Cuido los tres palos del equipo de fútbol de la Universidad de Argel.
Publicado en: http://www.ascensototal570.com.ar/2012/09/la-base-esta.html